José Suárez–Inclán
EL PAISAJE INTERIOR EN LA OBRA DE CONCHA GÓMEZ–ACEBO. EM BRASILIA
Exposición Em Brasilia, Galería Utopia Parkway, 2011

 

Esta exposición muestra una parte del quehacer creativo de Concha Gómez-Acebo desde que se estableció en Brasilia a partir de abril de 2011. Los 18 cuadros y el trabajo en soporte audiovisual que la componen son fruto, como ella misma explica, de “una mirada lenta”, una contemplación. Y por tanto, como toda contemplación, una mirada interior. Desde el interior y hacia el interior. Un viaje simbólico e íntimo, un ciclo que se repite en el ser humano y una de las constantes de la pintura de Concha Gómez-Acebo, que como al aventurero Odiseo, “no sabes por donde te va a llevar”. Pero el final del viaje es ineludible y siempre igual; termina en uno mismo.

Si en su anterior exposición en 2010 en Utopia Parkway la mirada –ella misma reinterpretando el mundo y reinterpretándose a través de la pintura– viajaba en un tren de cercanías desde la mañana de la agitación laboral de las afueras de Madrid hasta el silencio del anochecer en la soledad castellana, ahora lo hace en la luz blanca e hiriente de Brasilia, en la contradicción turbulenta de sus cielos, en la naturaleza apabullante repleta de ruidos e insectos que crece sin medida con las lluvias y arde en la seca y “que convive con la violencia, la muerte, lo oculto, lo trivial y lo ingenuo.” Brasilia en un círculo plástico que recorre el camino del día a la noche, de la sabana tropical del Cerrado al inconfundible urbanismo escultórico de Niemeyer (sobre el que no falta una mirada burlona), de la frialdad de sus edificios ideados para funcionarios y la asepsia lujosa de las piscinas del Lago Sul al misterio fugaz de sus hoteles y a la vida que late en las vendedoras ambulantes de marmitex, o en el rapaz en bicicleta, únicas representaciones humanas de esta exposición.

La pintora está “Em Brasília”. No sólo capta el paisaje, se sumerge, desde su soledad, en Brasilia, un mundo nuevo que determina y modifica a la artista y a su creación. Y donde se produce una transformación mutua: Brasilia interviene en la transformación de su mirada creadora y la mirada de la artista recrea y transforma la ciudad.