Concha Gómez-Acebo
Naturaleza en silencio
Catálogo de la exposición Naturaleza en silencio, Galería Utopia Parkway, 2015.

 

Nada más llegar a Brasil en abril de 2011, antes de que llegara la mudanza con las cosas de trabajo me puse a pintar. Con el normal desconcierto que se produce con el traslado a otro país (otro continente, otra casa, otro estudio y otro idioma) me instalé junto a una gran ventana por la que entraba una luz de las que incitan a recogerte en ella y empezar a pintar.

Empecé con una rama cortada metida en un vaso de agua y un libro. La rama fue echando raíces a una velocidad pasmosa dentro del vaso. Este tipo de fenómenos naturales ocurren en el trópico.

Así que siguiendo ese hilo continué pintando. Hay semillas, naturaleza seca, trozos de plantas cortadas, limones de un limonero viejo del jardín, fotos de familia, imágenes de Brasil, mapas y libros que son otras ramas de la vida. Y algún recuerdo.

Silencio y memoria.

El interior, en este caso mi estudio, es el sitio donde la naturaleza puede entrar solo sin vida o en reposo. En silencio. A la vez también fueron saliendo los hoteles solitarios y los poblados perdidos.

Desde él he hecho una introspección y un viaje simbólico a muchas cosas (la niñez, el dolor, la vida, la muerte).